Desde La Lloca hasta El Musel
te busqué y no te encontraba,
y cuando nos vimos las caras
me buscabas tú también.
Y ahora que sigues aquí
cómo no vas a cansarte
si de miércoles a martes
ya estoy harto yo de mí.
Me decías, lo que media
entre tú y tu soledad
es un trecho que no puedo abarcar.
Yo le preguntaba al cielo,
sin disimular el miedo,
¿Cómo voy a vivir
cuando te canses de mí?
-

0 comentarios:
Publicar un comentario